Translate

jueves, 16 de agosto de 2012

Leyenda del uritorco y calabalumba

Cuenta una antigua leyenda, tan vieja que ya ni años cumple,
Que en muy lejanos tiempos,
En una tambería india recostada al pie del cerro,
Allá, donde el sol se despierta en la Punilla,
Mucho antes que la espada de los blancos se tiñera en sangre cobriza,
Un joven indio amó a la hija del hechicero,
Con un amor tan fuerte y tan puro como fue brutal y oscuro el odio de aquel brujo.

Llamábase Uritorco, como el cerro que hoy es señor de la Punilla,
Y ella Calabalumba, como rió que corre por su pecho de piedra.

Pero el viejo hechicero maldijo el amor,
Y como sierpe  acechaba para clavar en él la muerte,
Por eso una noche tibia de estrellas, con música de grillos y luces de tucos,
El amor busco en la fuga refugio y esperanza,
Uritorco y calabalumba salieron a la noche,
Y se perdieron en la oscuridad la mano del uno en la del otro.

Cuando al mojar el alba las puntas azules de los montes,
El hechicero descubrió la fuga de los enamorados,
Ebrio de furia invoco sobre el fuego la ira de todos los demonios,
Y bebiendo diabólica poción transformo su figura en la de uturunco,
Quimeras satánicas de hombre tigre.

Montado en el sol hasta el crepúsculo y en la luna hasta la aurora,
Persiguió a los fugitivos tres días y tres noches,
Buscando de noche besarlos con el beso mortal de la luna,
Y herirlos de día con el dardo fatal del calor.

Uritorco y calabalumba erraron sin descanso huyeron hacia el poniente,
Amparados por las sombras de árboles y rocas.

Al cabo de aquellas tres inacabables días y sus noches,
Cuando caía el sol en el lugar donde mueren Las Gemelas,
Y hoy se levanta el Cerro más alto de la sierra,
Uritorco y Calabalumba.

Uritorco y Calabalumba se encontraron frente a un inmenso manto blanco de sal, donde la vista sin ver ni una piedrita ni una mata que pudiera ampararnos,

El sol ya no era más que un charco de sangre en el ocaso,
La luna venia asomándose implacable por detrás de los montes,
Y sobre ella, dominio negro muerte, cabalga Uturunco.

Calabalumba, aterrorizada, se echo a llorar.
Uritorco, imponente, la estrecho contra su pecho entre sus fuertes brazos.

015. anonimo (argentina)

Leyenda del molle

Cuenta la leyenda que había un cacique llamado Alimín, enamorado de la india Miskhi. A la llegada de los españoles, un oficial, Rodrigo de Soria, quiso raptar a la  joven india. Los aborígenes enamorados huyen internándose en los bosques de molles y viéndose rodeados por los perseguidores, se matan. De allí en más los molles, árboles sagrados de nuestra región flechan a los que buscan su sombra vengando así la muerte de los enamorados.

015. anonimo (argentina)

Leyenda de san francisco solano: II. rio hondo

Volvía San Francisco Solano de la provincia de Tucumán con una tropa de carretas cargadas de madera para la iglesia que se levantaba en Santiago.
La tropa se detuvo en el paso del Río Dulce, que estaba crecido. El río bramaba como un torrente y arrastraba árboles y peñascos.
Otras carretas estaban allí detenidas. Aseguraban los carreteros que en ese paso el río era muy hondo.
Se desataron los bueyes. Mientras las bestias y los peones tomaban un descanso, San Francisco, apartado, oraba.
Al rato, dio la orden de uncir los bueyes y de continuar el viaje. Todos se miraron con asombro, pero obedecieron.
San Francisco montó en su mulita y encabezo la marcha.
Al entrar en el río, levantó su cordón, y la encrespada masa de aguas turbias se abrió, dejándolos pasar.
Como el Santo dijera bromeanado: “ahí tienen el río hondo”, Río Hondo se llamó desde entonces a esa parte del Dulce y a la población que en sus márgenes está situada, el la provincia de Santiago del Estero [1].

015. anonimo (argentina)


[1] Versión enviada por los maestros: Srtas. María M. Arias y María Esther Acosta, y Sres. Aristóbulo Bustos Navarro y Justo J. Correa, de Santiago del Estero.
San Francisco Solano vino a la Argentina desde el Perú en 1586. Catequizó a los indios en nuestro territorio desde el norte hasta La Rioja y Córdoba. En su vida prodigiosa caben, para el pueblo que aún lo recuerda, todos los milagros. El enseñó a los indios a tocar el violín, que en la región norteña es hoy un instrumento popular.

Leyenda de san francisco solano: I. el pan

Cuéntase que cuando San Francisco Solano llegó a La Rioja, fue invitado a comer en casa de un encomendero muy rico que explotaba a los indios y los trataba cruelmente
Sentados a la mesa, el santo tomó un pan y lo apretó entre las manos. Ante la extrañeza de todos los comensales el pan brotó sangre. Se puso entonces de pie, y en actitud de marcharse, dijo con voz amarga y enérgica: “No comeré nunca a la mesa en la que se sirve pan amasado con la sangre de los humildes”.
Desde ese día fue decidida su campaña a favor de los indios que los españoles esclavizaban para enriquecerse. No consiguió nada ni por la persuasión ni por el ejemplo.
Descorazonado, resolvió irse [1].

015. anonimo (argentina)


[1] Nos atenemos a las versiones enviadas por las Srta. María Gordillo Bustos y María L: Carrizo Pelliza, de La Rioja.

Leyenda de los temblores

Por estas tierras se cuenta que, hace mucho tiempo, hubo una serpiente de colores, brillante y larga.
Era de cascabel y para avanzar arrastraba su cuerpo como una víbora cualquiera. Pero tenía algo que la hacía distinta a las demás: una cola de manantial, una cola de agua transparente.
Sssh sssh... la serpiente avanzaba. Sssh sssh... la serpiente de colores recorría la tierra. Sssh sssh... la serpiente parecía un arcoiris juguetón, cuando sonaba su cola de maraca. Sssh sssh...
Dicen los abuelos que donde quiera que pasaba dejaba algún bien, alguna alegría sobre la tierra.
Sssh sssh... ahí iba por montes y llanos, mojando todo lo que hallaba a su paso. Sssh sssh... ahí iba por montes y llanos, dándoles de beber a los plantíos, a los árboles y a las flores silvestres. Sssh sssh... ahí iba por el mundo, mojando todo, regando todo, dándole de beber a todo lo que encontraba a su paso.
Hubo un día en el que los hombres pelearon por primera vez. Y la serpiente desapareció. Entonces hubo sequía en la tierra.
Hubo otro día en el que los hombres dejaron de pelear. Y la serpiente volvió a aparecer. Se acabó la sequía, volvió a florecer todo. Del corazón de la tierra salieron frutos y del corazón de los hombres brotaron cantos. 
Pero todavía hubo otro día en el que los hombres armaron una discusión grande, que terminó en pelea. Esa pelea duró años y años. Fue entonces cuando la serpiente desapareció para siempre.
Cuenta la leyenda que no desapareció, sino que se fue a vivir al fondo de la tierra y que ahí sigue. Pero, de vez en cuando, sale y se asoma. Al mover su cuerpo sacude la tierra, abre grietas y asoma la cabeza. Como ve que los hombres siguen en su pelea, sssh... ella se va. Sssh sssh... ella regresa al fondo de la tierra. Sssh sssh... ella hace temblar... ella desaparece.

Versión de Antonio Ramírez Granados.

015. anonimo (argentina)

Leyenda de el zapato

Hace cientos de años, los aborígenes, pobladores de zona, se reunían en este lugar. Cuenta la leyenda que cada trece lunas (un año de nuestro calendario) en la zona y al abrigo de "El Zapato", se reunían los caciques, hechiceros, curanderos y jefes guerreros de todas las tribus para meditar y deliberar. Mientras los hechiceros pedían amparo y sabiduría al Zapato, los caciques se reunían rodeando una mesa, que la naturaleza los había colocado a quinientos metros de esta joya arquitectónica natural, que la mole del Zapato. Sobre uno de los muros naturales del cañón del río Dolores, lugar elegido para la construcción del Dique El Cajón terminado, más exactamente sobre la barranca del lado oeste, existe una piedra que adopta la forma de una mesa de tres patas, Esta seria la mesa deliberativa de la reunión de caciques de las tribus Comechingones cada trece lunas. Mientras sus hechiceros, magos y curanderos pedían también reunidos al pie del Zapato, sabiduría y visión para seguir guiando a sus tribus.

015. anonimo (argentina)

La viuda

La viuda es el fantasma de una mujer vestida de luto que lleva la ropa almidonada, inclusive las enaguas.
Al pasar por lo que se llama El Zanjón de la viuda, esta aparición se sube a la cabalgadura detrás del Jinete. Al moverse, la ropa hace un ruido espantoso por efecto del galope. Por lo general, a aquellos a los que se le ha aparecido quedaron afectados mentalmente por el terror vivido en ese trance.
La viuda siempre se hace presente durante la noche, en el mencionado zanjón o en las orillas de los bañados y pequeños espejos de agua con vegetación.   

015. anonimo (argentina-salta)