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viernes, 11 de enero de 2013

Beowulf es coronado rey de los geatas

La travesía de regreso se hizo sin que sucediese ninguna aventura digna de contar, y cuando el príncipe geata hubo llegado a Gotlandia fue recibido por su soberano, el rey Hygelac, que le pidió le relatase sus aventuras y quedó maravillado al oírlas. Beowulf fue el hombre de confianza del rey.
Hygelac era un rey enérgico, va­leroso, pero ya anciano, y para amar­gar sus postreros días estalló una guerra con los feroces habitantes de Frisia, viéndose obligado a ir a gue­rrear, a aquel lejano país, como co­rrespondía a un rey de la mejor tra­dición vikinga. El anciano rey no pudo resistir las fatigas de la lucha y murió como los valientes en el curso de una de las batallas desencadenadas contra sus enemigos.
Los frisones habían conseguido cortar la retirada a los vikingos y destruido sus naves, de manera que la mayor parte de los geatas quedaba así prisionera en país extranjero. So­lamente lograron escapar unos pocos, entre los que se hallaban Beowulf y sus hombres, diestros navegantes, que consiguieron burlar los peligros de aquel mar traicionero.
Grande fue el dolor de los geatas al conocer la derrota de su rey. La soberana viuda, la dulce Hygd, tenía del rey Hygelac un hijo de pocos años, Heardred, al que puso en manos de Beowulf, el más ilustre de sus nobles, y rogó al héroe que consintiera en ser su tutor. Beowulf, que no tenía ambi­ciones políticas, aceptó aquel cargo para complacer a la reina, a la que veía abandonada a sus propias fuer­zas, y por fidelidad a la corona cum­plió noblemente la promesa que había hecho a sus soberanos.
Beowulf dio saludables consejos al rey menor cuantas veces fue necesa­rio, y se encargó de la defensa del te­rritorio. Por otra parte Beowulf go­zaba de fama extraordinaria por sus hazañas y hubiera podido ser rey de haberlo deseado; pero le repugnaba aprovecharse de la debilidad ajena y sus intenciones eran nobles y leales. Se complacía en ver crecer a su lado, como una planta joven y vigorosa, al monarca Heardred, que había alcan­zado ya la edad viril y, tomando como modelo a Beowulf, conseguía hacerse amar de su pueblo.
Pero al cabo de algún tiempo ocu­rrió un hecho que debía tener fatales consecuencias. El rey sueco Onela, que había usurpado el trono de su país, perseguía a sus legítimos here­deros, dos sobrinos suyos llamados Enmundo y Engildo. Los encerró en una prisión; pero los dos príncipes consiguieron fugarse y acudieron al reino de los geatas, vikingos como ellos, en demanda de socorro. El jo­ven monarca los recibió amistosa­mente; pero esto fue interpretado por Onela como un acto de enemistad de los vikingos geatas contra los vikingos suecos. Se mostró muy irritado y de­claró la guerra a Gotlandia.
Entonces Beowulf, que mandaba todas las tropas de los geatas, aconse­jó a su joven soberano que no espe­rase a verse invadido por sus enemi­gos, sino que se lanzase al ataque. Escuchado este consejo, los geatas marcharon hacia Suecia. Los hombres de Beowulf lograron una gran victoria; pero la pagaron con la vida del joven monarca Heardred, que como su pa­dre estaba predestinado a morir en las batallas. El regreso, aunque ven­cedores, fue triste. Los vikingos lle­vaban el cadáver de su rey sobre unas angarillas, rodeado de flores y en la comitiva los guerreros hacían resonar fúnebremente los escudos.
No quedaba ya ningún descendien­te de los monarcas legítimos y los no­bles se reunieron en solemne asam­blea para elegir un nuevo monarca. La elección recayó en Beowulf.
Esta vez el héroe no pudo rechazar la dignidad real. Tenía a su favor el mismo voto de la reina y el de todos los guerreros que antaño le habían seguido en sus peligrosas aventuras por tierras de Dinamarca. No podía negarse, en efecto, a ocupar el trono de los geatas. Por otra parte se halla­ba en plena juventud, se sentía vigo­roso y dispuesto a resistir a cuantos enemigos se le opusieran. Y como no tenía enemigos ni hacía daño a nadie aceptando la corona, accedió y no hubo ningún otro pretendiente.

Fuente: Antonio Urrutia

0.079.3 anonimo (vikingo) - 015

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